Los medidores de energía eléctrica en México (o medidores de luz) son instrumentos críticos regulados por la CFE y la CRE para registrar el consumo en kWh, la demanda máxima y el factor de potencia. Su evolución hacia medidores digitales con telemetría permite detectar fallas, medir demanda máxima, energía reactiva y factor de potencia, impulsando una gestión energética eficiente y alineada con el Código de Red y la norma ISO 50001.
El control y seguimiento del consumo eléctrico en cualquier empresa industrial, no solo influye en la competitividad operativa, sino también en la sostenibilidad y eficiencia energética de las instalaciones. Por eso, los medidores de energía eléctrica (coloquialmente llamados “medidores de luz”) juegan un papel esencial para garantizar lecturas precisas, facturación justa y estrategias de optimización del uso del servicio de luz.
En México, la instalación, control y monitoreo de los medidores de luz están regulados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), que establecen los criterios técnicos para la medición confiable del consumo.
Técnicamente denominado wattorímetro, un medidor de luz es un dispositivo metrológico encargado de registrar el consumo de energía eléctrica en kilowatt-hora (kWh) en un punto de suministro, ya sea residencial, comercial o industrial. Su función es registrar el consumo exacto que fluye a través de una acometida para fines de facturación, control y gestión operativa.
Existen dos tipos principales de medidores que funcionan mediante el muestreo de las señales de voltaje y corriente en tiempo real. Los electromecánicos utilizan un disco giratorio y requieren lectura manual. Por otro lado, los medidores digitales incorporan circuitos integrados y comunicación remota; además pueden registrar picos de demanda, energía reactiva y factor de potencia. Estos últimos son los más usados por CFE en entornos industriales ya que dentro de su funcionamiento pueden desglosar el consumo en:
Un medidor de luz que no registra el consumo o muestra valores inconsistentes puede estar descalibrado, presentar fallas electrónicas o haber sufrido alteraciones externas. CFE ofrece el servicio de revisión del medidor sin costo cuando el usuario detecta anomalías. El procedimiento consiste en:
El número de medidor de luz suele ser un código alfanumérico de seis caracteres visible en la carcasa metálica o digital del equipo, generalmente cerca de las siglas “CFE” y también en el recibo de energía eléctrica.
En entornos industriales, este código se vincula a tableros de control, subestaciones o sistemas de submedición que permiten un control más detallado del consumo por área, línea de producción o turno.
Lea también: ¿Cómo leer el recibo de luz de CFE?
Los medidores de luz electrónicos modernos despliegan una serie de códigos (secuencias OBIS) que rotan en segundos. Comprenderlos es vital para el control de procesos:
Aunque CFE provee el medidor base para registro de consumo y cobro de energía eléctrica, los monitores de energía Industronic son herramientas que ofrecen capacidades ampliadas para análisis detallado y control de consumo en instalaciones complejas, principalmente:
La optimización energética hoy se trata de gestión inteligente de activos y autoconsumo. Basado en las directrices de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), estas son algunas acciones clave:
Un medidor de luz funciona correctamente si las lecturas avanzan de forma coherente con el uso real; no hay saltos abruptos o retrocesos inesperados y la lectura coincide con periodos anteriores ajustados por variaciones de uso.
Para usuarios industriales, se recomienda una inspección visual mensual y una auditoría de parámetros eléctricos trimestral. Esto garantiza que no existan puntos calientes en las terminales de conexión y que la telemetría esté enviando datos correctos a la central de CFE.

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